Desde pequeños aprendemos que la relación causa-efecto nos parece algo indiscutible. Actuamos de acuerdo con nuestros modelos mentales, los cuales son los patrones que usamos cuando tomamos decisiones y cuando afrontamos el mundo que nos rodea.
El aprendizaje de un único bucle es la forma en que aprendemos a reaccionar ante un suceso con la información que tenemos con el fin de obtener un determinado resultado. En este tipo de aprendizaje podemos cambiar nuestras decisiones y adaptarlas a las diferentes circunstancias dependiendo de la información que recibimos, pero no cambiamos nuestros modelos mentales.
Este modelo es práctico y lo aplicamos en nuestro día a día. Adaptamos nuestras decisiones a las circunstancias con el fin de obtener unos resultados determinados. El aprendizaje simple nos permite reaccionar rápidamente frente a los problemas pero es limitado.
